Reseña hecha por Naturaleza con Derechos
La llamada era del Antropoceno, que estamos viviendo, ha producido por cambios globales en muchos aspectos de la vida planetaria, incluyendo cambios en la composición, riqueza y tamaño de las especies y lo que repercute en el funcionamiento de las redes alimenticias, lo que remodela la biodiversidad global.
La forma en que estos cambios se combinan para alterar los procesos ecológicos a un nivel superior dentro de las cadenas alimenticias, puede tener importantes implicaciones para ecosistemas enteros.
Un equipo de investigación interdisciplinario de varias universidades de Alemania, Canadá, Estados Unidos y México, evaluó cómo la alteración de la composición de las comunidades de peces, los cambios en el tamaño corporal de los adultos en estas comunidades, ha modificado la topología y el funcionamiento de sus redes alimenticias en las últimas décadas (1949-2019).
Los investigadores recopilaron una extensa base de datos de series temporales de comunidades de peces de ecosistemas de agua dulce y marinos. Estos datos abarcan una amplia gama de 15 mil comunidades de peces las que contenían 2.844 especies. Estos datos fueron obtenidos de comunidades estudiadas en 103 estudios de todo el mundo. Evaluaron las tendencias temporales en la riqueza de especies, la disimilitud en la composición de las comunidades y el tamaño corporal de los peces.
Luego, relacionaron cómo estos cambios incidían en la diversidad taxonómica y los rasgos de las especies con cambios en las redes alimenticias trófica a nivel topológico (como conectividad y modularidad de la red) y funcional (similitud trófica y vulnerabilidad de las presas) asociados con la estabilidad y la resiliencia de la red trófica.
La topología de una red trófica es la estructura o mapa de interconexiones que representa quién se alimenta de quién en un ecosistema, reflejando cómo fluye la energía y la materia entre los organismos.
La modularidad de una red trófica tipifica a redes compuestas por subsistemas distintos y densamente conectadas. En ecología, se ha planteado que una organización modular de las interacciones entre especies favorecería la estabilidad dinámica de las comunidades.
Su estudio demostró que la renovación selectiva de especies mediante reducciones en el tamaño corporal está degradando la topología y la estructura trófica de las redes alimentarias de peces en el Antropoceno.
Cabe destacar que sus hallazgos enfatizan que, a pesar de la ausencia de una tendencia general en el cambio de riqueza de especies a lo largo del tiempo, se está produciendo una transformación notable en el funcionamiento de la biodiversidad dentro de las redes tróficas, mediante el filtrado de combinaciones de rasgos previamente desconocidos
Las redes alimentarias se están volviendo estructuralmente menos complejas debido a la pérdida de modularidad, a la vez que se generalizan con el aumento de la conectividad, la amplitud de la dieta y la superposición. Esta degradación de las redes alimentarias es un patrón generalizado en miles de comunidades de peces que abarcan diversas regiones y entornos.
La teoría sugiere que, si estas tendencias persisten, podrían socavar gravemente la estabilidad y la resiliencia de las redes alimentarias. El aumento simultáneo de la generalización y la disminución de la complejidad estructural y la diversidad trófica puede reducir la capacidad de las redes tróficas para amortiguar las perturbaciones que pueden propagarse e incrementar la vulnerabilidad a las presiones ambientales compartidas.
Ellos advierten que solo pueden especular sobre las causas de estos cambios en las redes tróficas de peces en diversos sistemas que experimentan una variedad de amenazas humanas, pero sospechan que están vinculadas a la degradación histórica y actual de la fauna piscícola.
Factores como la explotación generalizada y selectiva de la biota marina y de agua dulce, la destrucción del hábitat y los cambios climáticos han provocado extinciones regionales y locales, así como disminuciones poblacionales de algunas especies, en particular de los peces depredadores de mayor tamaño.
Los peces son cruciales para sustentar la biodiversidad acuática, las economías, los medios de subsistencia, la seguridad nutricional y las prácticas culturales en nuestro. Por ello, comprender la magnitud y el momento de los cambios en las redes tróficas resultantes de las fuertes perturbaciones antropogénicas es esencial para su conservación efectiva y su gestión sostenible
Los resultados de este estudio resaltan la importancia de monitorear las redes de interacción entre especies para comprender mejor los efectos funcionales del cambio en la biodiversidad durante el Antropoceno.
Fuente:
Carvajal-Quintero et al., (2026). Degradation of fish food webs in the Anthropocene. Sci. Adv. 12, eadu6540 (2026).