Lcdo. Pedro Serapio Laje Liberio-Experto comunitario en Derechos de la Naturaleza
La región costanera del ecuador, se caracteriza porque los asentamientos humanos, se dan cercanos a las riberas de sus ríos y este es el caso de la zona rural del cantón Vinces donde los recintos Junquillo y Matecito, se asentaron a orillas del brazo de río que, al pasar por su territorio, toma el mismo nombre. Los campesinos aprovechan este brazo de río, para regar sus cultivos de cacao, arroz, maíz, plátano, sus huertas con todos sus árboles frutales, plantas medicinales, etc. Igualmente, de sus aguas extraían una proteína que ha sido el alimento de muchas generaciones, ahí se pescaba, guanchiche, dama, díca, vieja colorada, vieja azul, sábalo, barbudo, bocachico, tortugas, etc.
Durante una visita al recinto Matecito, el día sábado 30 de agosto del 2025, el agricultor, Urbano Barcos Muñoz, de 62 años de edad, nos narró: “Los tiempos han cambiado, antes aquí la profundidad del río alcanzaba 4 a 5 varas, en pleno mes de noviembre, cuando por la temporada, era normal que disminuyera el agua en el cauce natural, pero ahora en pleno agosto el agua solo llega a la cintura, porque todo ha cambiado, los pozos que tenemos para utilizar el agua para consumo humano, cada vez hay que darle más profundidad, nunca se ha dado mantenimiento a la profundidad del río, nunca ninguna autoridad, ha hecho nada por limpiar el río”.
La vida para los agricultores de la zona se desarrollaba normalmente, hasta que en la mañana del jueves 21 de agosto alguien da la voz de alarma, de que habían aparecido muertos sobre el agua del rio Junquillo-Matecito, una gran cantidad de peces, como nunca ante había sucedido, todo el espejo de agua estaba cubierto por los peces ya sin vida.
Autor: Serapio Laje Liberio, 30 de agosto 2025 (imagen 2)
La señora Jessica Montiel Zapata, moradora del recinto Matecito nos narró lo siguiente: “no entendemos que ha pasado, porqué han hecho esta maldad, esto no tiene nombre, aguas arriba hay miles de peces muertos, hasta las tortugas están flotando sobre el río. Con el pasar de las horas, el aire se hizo irrespirable, no se podía estar ni afuera ni adentro de la casa, el olor era insoportable. Esto es muy grave, pedimos a las autoridades que investiguen la causa de la muerte de los peces, con esto el río queda prácticamente sin vida, el agua se está poniendo color negro, ya que los peces se están descomponiendo”.
Por lo antes narrado por los moradores, es notorio a simple vista, que el agua está recubierta por una lámina aceitosa de color gris, que es lo que misteriosamente a ocasionado la muerte de toda vida que existía en el mencionado río, ante esto los campesinos por su experiencia, manifiestan que esta contaminación ambiental, a sido ocasionada por un derrame de pesticidas agrícolas que son utilizados en diversos cultivos especialmente en el monocultivo de banano, y que sin la debida precaución han causado este daño irreparable.
Afectaciones de los derrames de pesticidas en el río Junquillo-Matecito
Contaminación al agua. – Al existir un derrame de pesticidas en los ríos, pueden provocar pérdida de biodiversidad, eutrofización, aparición de toxinas, pérdida de oxígeno que mata peces, y deterioro del ecosistema acuático. Esto afecta la calidad del agua y la puede hacer tóxica para humanos y fauna.
Contaminación al aire. – Los pesticidas pueden volatilizarse y contaminar el aire, afectando la salud de animales y humanos por inhalación de estos químicos tóxicos.
Contaminación a la fauna. – Los pesticidas pueden provocar la muerte o reducción de especies acuáticas y terrestres, alteración de la cadena alimenticia y efectos tóxicos como deformidades y daños fisiológicos en animales.
Estas afecciones por derrames de pesticidas pueden persistir mucho tiempo, afectando la calidad ambiental y la salud pública. La contaminación afecta también a los recursos humanos que alimentan a comunidades humanas y ecosistemas naturales.
Jurídicamente además los derrames de pesticidas, violentan La Constitución del Ecuador en artículo 14, ya que se vulnera el derecho de las personas a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado.
Los artículos 71 al 74 de la Constitución ecuatoriana (Derechos de la Naturaleza) manifiestan que la naturaleza tiene derecho a que se respete su existencia y a la restauración ante los daños. El Estado debe proteger los ecosistemas y garantizar la restauración ante impactos ambientales graves, como la contaminación por pesticidas.
El artículo 83 de la Constitución ecuatoriana establece deberes en materia ambiental para preservar un ambiente sano y sancionar daños ambientales, responsabilizando al Estado y a personas particulares por la reparación y prevención.
El artículo 71.- Reconoce a la naturaleza como sujeto de derechos, incluido el derecho a que se respete integralmente su existencia, el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos. Los derrames de pesticidas dañan gravemente estos derechos al afectar la ecología y los procesos naturales del río y su ecosistema, alterando la vida acuática y la calidad del agua.
El artículo 72.- Establece que las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades tienen derecho a exigir a las autoridades públicas que se cumpla el derecho de la naturaleza y que se debe prevenir y reparan los daños ambientales. En caso de derrames de pesticidas, este artículo faculta a los afectados y a la sociedad en general a exigir la prevención, control, sanción y reparación de los daños causados al río y su entorno, buscando restaurar el equilibrio ecológico.
Medidas de reparación demandadas por la comunidad
ü Ejecución de un plan integral de descontaminación que contenga la caracterización de fuentes de contaminación, monitoreo constante, y tratamiento de las aguas afectadas para eliminar los pesticidas y restaurar la calidad del agua.
ü Reparación ecológica del ecosistema del río, que contemple la recuperación de la biodiversidad acuática, restauración del hábitats y protección de especies afectadas, para rehabilitar los procesos naturales y el equilibrio ecológico.
ü Establecer mecanismos de control de la ciudadanía y la participación comunitaria, garantizando la responsabilidad y compromiso del Estado y de las empresas de monocultivos de banano en la protección continua del río.
Conclusión
Los derrames de pesticidas en los ríos perturban derechos constitucionales a la naturaleza como sujeto de derechos, a los seres humanos y es responsabilidades del Estado y particulares de su protección y restauración.
Estos derrames provocan la muerte de peces y fauna silvestre, la destrucción de cultivos y alteración de los ciclos naturales del ecosistema, deteriorando la calidad de vida de las comunidades que dependen de estos recursos. Además, tienen impactos negativos en la salud humana por la exposición directa o indirecta a sustancias tóxicas, generando riesgos como enfermedades crónicas y cáncer. Estos daños son duraderos y es muy compleja la restauración ambiental y social.
Lcdo. Pedro Serapio Laje Liberio
Elaborado por perito comunitario