PROTEJAMOS LOS HUMEDALES

Los humedales se encuentran entre los ecosistemas más amenazados del Planeta.

La importancia de los humedales en la Tierra se remonta al origen mismo de las plantas terrestres, que ocuparon colonizaron este tipo de hábitats. A medida que las plantas terrestres evolucionaron y se diversificaron, comenzaron a aparecer distintos tipos de humedales, hasta alcanzar la diversidad actual.

Los humedales son ecosistemas altamente dinámicos desde el punto de vista hidrológico ya que se contraen y se expanden de acuerdo con los pulsos de las inundaciones y varían con el crecimiento de los ríos y o el aumento de las lluvias estacionales. Este incremento permite que se establezca conectividad entre los ríos, humedales y ecosistemas terrestre y aguas subterráneas.

Los humedales son el hogar y sitio de alimentación de una diversidad de especies de flora y fauna, incluyendo peces comestibles; ayudan al recambio del agua subterránea; juegan un papel importante en el control y reducción de las inundaciones en los ecosistemas adyacentes; controlan la erosión y la sedimentación en los ecosistemas adyacentes; mejoran la calidad del agua a través de filtrado de sedimentos y de metales del agua subterránea

El rasgo de identidad de los humedales son las dinámicas del agua. Para la protección de un humedal, debe asegurar el mantenimiento del régimen hidrológico y su variabilidad natural, con el objetivo de preservar las características ecológicas, incluyendo su biodiversidad y funciones ecológicas, garantizando la conectividad del humedal con los flujos superficiales y subterráneos de la cuenca.

Lamentablemente, se encuentran entre los ecosistemas más amenazados del mundo, produciendo alteración física, pérdida y degradación de los hábitats. La extracción de agua, la sobre explotación, la contaminación industrial, la industria camaronera y bananera, entre otras, son sus principales amenazas. En los últimos tres siglos, se ha perdido cerca del 87% de los humedales del mundo. Durante este tiempo, se han drenado cientos de miles de hectáreas para proporcionar terrenos para vivienda, industria y agricultura.

En los últimos años muchos humedales de la costa ecuatoriana han sido transformados en camaroneras de tierras altas, afectando el curso natural de los ríos y vulnerando el derecho humano al agua a las poblaciones locales.

Muchos de los humedales de la Provincia de Los Ríos, que en otros tiempos cubrían gran parte del territorio, han sido drenados para dar paso a plantaciones de banano y otros monocultivos de exportación.

Las Garzas es un caso especial importancia, pues este humedal no solo sustenta una flora y fauna particular (como el canclón, su ave símbolo), sino que juega papel fundamental en el sustento alimenticio de las comunidades campesinas que habitan en la región.

El Humedal Las Garzas, es parte del sistema interconectado de humedales de la provincia de los Ríos, está localizado en el Cantón Palenque e interactúa con varios recintos como “La Cecilia”, con 60 familias, “Aguacatal de Las Garzas” con 170 familias, “La Libertad” con 230 familias, “Sara Guerrero” con 450 familias y “Cañaveral” 670 familias. Todos estos recintos se reconocen como parte del pueblo montubio.

El desecamiento de este humedal por parte de una empresa bananera pondrá en riesgo la flora y fauna local, como especies endémicas de ardillas, monos y perezosos. Amenaza además a la soberanía alimentaria y el derecho a un ambiente sano de la población campesina asentada en el área de influencia del humedal.

Una propuesta frente a esta problemática es declarar la zona en una reserva campesina, una propuesta pensada en proteger territorios campesinos del avance del agronegocio y el extractivismo. No son simples áreas de cultivo; son territorios donde la biodiversidad, la memoria cultural y el derecho a la alimentación se entrelazan para permanecer vivos”. Esta es una figura que también es apoyada por la FAO, pues es una apuesta por la soberanía alimentaria y la construcción de la paz.

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