Reseña hecha por Naturaleza con Derechos
Las islas atolón constituyen el tipo de isla más numeroso en los océanos Indo-Pacífico. Representan la única masa terrestre para varios países, y están rodeadas por arrecifes de coral. Los arrecifes son ecológica y socialmente muy importantes: constituyen refugios de anidación de importancia mundial para las aves marinas tropicales y ofrecen un hábitat esencial para una flora y fauna insulares únicas.
Sin embargo, las poblaciones de aves marinas se encuentran gravemente mermadas en la mayoría de los atolones, debido a una combinación de factores, entre ellos la presencia de depredadores introducidos, la transformación de los hábitats de descanso de la fauna local, la aparición de enfermedades y la interacción con las actividades pesqueras. La vegetación nativa de los atolones ha sido sustituida en gran medida por cultivos o eliminada para dar paso a proyectos de desarrollo. Se estima que, en la actualidad, las plantaciones de cocoteros ocupan el 60 % de la superficie forestal de los atolones del Pacífico.
Un estudio recientemente publicado en la Revista Science Advances, quiso contestar la siguiente pregunta: ¿Pueden las aves marinas y la vegetación nativa impulsar procesos ecológicos claves que favorezcan la resiliencia climática de las islas atolón?
Los científicos demostraron que la cobertura de bosque nativo y el aporte de nutrientes provenientes de aves marinas incrementan la productividad primaria y el metabolismo secundario tanto en las islas como en los arrecifes de coral adyacentes, procesos que guardan relación con dinámicas ecosistémicas clave.
Asimismo, mostraron que la restauración de las poblaciones de aves marinas y de los bosques nativos podría contribuir a reducir la vulnerabilidad de las islas ante el cambio climático.
Esto ocurre mediante: a) el aumento de las tasas de acreción arrecifal, permitiendo que estas sigan el ritmo del aumento del nivel del mar en un escenario de calentamiento de 2,0 °C; b) la mejora en la tasa de producción de sedimentos, lo cual favorecería el mantenimiento de las islas, y c) el incremento de la longitud de las raíces finas de la vegetación, lo que ayuda a estabilizar los sedimentos insulares.
En conjunto, estos hallazgos ofrecen una perspectiva integrada —basada en la energética y la geoecología— que sugiere que la restauración ecológica de los atolones puede contribuir a su resiliencia climática.
La investigación fue realizada en las islas Seychelles (Océano indico), el Archipiélago Chagos y Teti´aroa (en el Océano Pacífico).
El estudio completo en inglés se puede encontrar en:
Graham N.A., et al (2026). Seabirds and native vegetation drive ecosystem processes that support atoll island resilience. Scie. Adv. 12, eaei1145 https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aei1145?referrer=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F