NUEVO INFORME SOBRE LOS PELIGROS DE LA GESTIÓN DE LOS RESIDUOS PLÁSTICOS

IPEN -red de organizaciones no gubernamentales que trabajan en la reducción y eliminación de los daños a la salud humana y al medio ambiente producidos por sustancias químicas tóxicas, junto con International Pellet Watch -un grupo de investigación ecológica que monitorea los casos de residuos plásticos y pellets de plástico, en todo el mundo, han producido un nuevo informe intitulado “LOS PELIGROS DE LA GESTIÓN DE RESIDUOS PLÁSTICOS”.

El informe examina los métodos actuales y emergentes por medio de los cuales los residuos plásticos se gestionan a nivel mundial y cuestiona si alguno de ellos presenta una solución a la generación cada vez más acelerada de residuos plásticos.

El estudio señala que los residuos plásticos se han convertido en un problema de contaminación sin precedentes en todo el mundo. Incluye la basura plástica visible en la tierra y en los océanos; y los microplásticos invisibles en lagos, montañas y la lluvia; una realidad que parece no incomodar a las empresas petroquímicas, que son las responsables de este grave problema ambiental.

Los principales hallazgos del estudio son:

Ni el reciclado mecánico ni el químico tienen la capacidad o el potencial de reducir la contaminación plástica del medio ambiente a menos que se regule y reduzca a un mínimo la producción de plástico.

Si persisten las tendencias actuales, se producirán 1,800 millones de toneladas de plástico y se incinerarán 900 millones de toneladas de plástico a nivel mundial en 2050.

Si no hay cambios en las prácticas actuales, 108 millones de toneladas de residuos plásticos se depositarán en rellenos sanitarios, se tirarán en basureros o bien se incinerarán a cielo abierto en 2050, principalmente en países de bajos ingresos.

Los aditivos químicos tóxicos son un aspecto ‘invisible’ importante de la contaminación plástica del medio ambiente y los seres humanos están cada vez más expuestos conforme va aumentando la producción y el reciclado.

Los aditivos químicos tóxicos son barreras para el reciclado mecánico y se convertirán en residuos de desechos peligrosos de alto volumen provenientes del reciclado químico.

Los aditivos incluyen sustancias químicas que perturban el sistema endocrino (EDC, por sus siglas en inglés), contaminantes orgánicos persistentes (COP) y metales pesados que migran del plástico durante las fases de producción, uso y eliminación.

La despolimerización química de los plásticos por medio de pirólisis y gasificación (reciclado químico) requiere de insumos de muy alta energía, tiene un alto potencial de calentamiento global, además de que potencialmente genera exposiciones tóxicas a los que quedan expuestos los trabajadores y promueve un flujo de residuos de desechos peligrosos.

Es probable que la despolimerización química por pirólisis y gasificación contamine los combustibles derivados de polímeros con COP liberados sin control alguno.

La regeneración de plásticos con base en disolventes puede producir polímeros limpios, aunque genera un flujo significativo de residuos de desechos peligrosos.

La oxidación en agua supercrítica y subcrítica (OASC) tienen el potencial de ser una técnica de reciclado más ambientalmente racional para los polímeros en comparación con la mayoría de los demás procesos de reciclado químico. La OASC es también uno de los métodos más limpios para la destrucción de plásticos contaminados con COP que no se pueden reciclar. No se puede abordar la contaminación con microplásticos mediante el reciclado mecánico o químico y se le debe someter a una reducción de la producción a un mínimo. Es más efectivo utilizar el reciclado químico para purificar monómeros y polímeros para su reutilización a partir de mezclas de plásticos contaminados que el reciclado mecánico, aunque durante el proceso se generan flujos significativos de residuos tóxicos.

Se debe intensificar el uso de tecnologías alternativas a la combustión para la gestión de residuos contaminados con COP y para detener la propagación de COP procedentes de la incineración de plásticos.

Los combustibles derivados de residuos (CDR) pueden contener sustancias peligrosas, no contribuyen a una economía circular y representan el ‘final de la línea’ para los recursos utilizados de esta manera. La incineración de CDR contribuye al cambio climático y a las emisiones contaminan.

El estudio puede leerse en:

Takada, H. y Bell L (2025).  Los peligros de la gestión de residuos plásticos. La conversión de residuos en energía, el reciclado químico y los combustibles plásticos. IPEN, International Pellet Watch.

https://ipen.org/sites/default/files/documents/ipen-plastic-waste-end-of-life-v1_4ew-es.pdf

 

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