La lucha porque visibilizar la muerte de las abejas en Ecuador
Valeria Recalde – Colectivo en Defensa de los Polinizadores
Francia, considerado un país a la vanguardia en cuanto a la protección de las abejas por haber liderado la prohibición de los neonicotinoides en la Unión Europea en 2018 y haber vetado hasta cinco de estos compuestos dentro de su territorio, adoptó el pasado 8 de julio de 2025 una ley que re-autoriza el uso del neonicotinoide acetamiprid, después de lo que se creía era una prohibición definitiva. La llamada “Ley Duplomb” promulgada por un partido de extrema derecha, refleja una división en la sociedad francesa entre las nuevas generaciones de jóvenes ambientalistas urbanos y agricultores quienes enfrentan crecientes desafíos.
En el último cuarto de siglo, en varias partes del mundo se han registrado magnitudes nunca antes vistas de muerte de abejas. Las abejas enfrentan amenazas por factores como eventos climáticos extremos (inundaciones, sequías, cambios en los tiempos de floración) y fragmentación del hábitat. Además, durante años la evidencia ha señalado el rol contundente de los agrotóxicos en los eventos de mortalidad que resultan catastróficos para los ecosistemas. En Europa, las altas tasas de mortalidad de las abejas motivaron la prohibición del fipronil y los neonicotionides por su impacto comprobado.
Hace casi una década se estimó que más del 40% de las especies de polinizadores invertebrados ya se encontraban en peligro de extinción (IPBES, 2016). En países del Norte global la tasa de mortalidad de la abeja europea Apis mellifera es cada vez más alta. Estados Unidos, por ejemplo, se ha reportado una pérdida anual de entre el 40-50% durante la última década, sin embargo, este año 2025 se proyecta que la pérdida de colonias llegará al 60-70% según la Universidad Estatal de Washington (Sarnoff, 2025).
En Latinoamérica, estos casos son cada vez más visibles y alarmantes. Por ejemplo, en México murieron al menos seis mil colmenas1 de abejas entre 2023 y 2024 (La Jornada, 2025). Esto se traduce en la muerte de millones de abejas, ya que, por ejemplo, una sola colonia2 de la “abeja maya” Melipona beecheii puede llegar a tener desde 300 hasta 2000 individuos, mientras que la abeja europea hasta 80,000 individuos (Grüter, 2020).
El impacto humano de este tipo de fenómenos también es alto. Según el gobierno de México tan solo la muerte reportada en 2023 llevó a una pérdida de trece mil doscientos días de empleo rural y un perjuicio económico de casi trece millones de pesos (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 2024). El patrimonio cultural también se vio afectado tras una lamentable pérdida de décadas de inversión de los conocimientos ancestrales en el manejo de abejas que llevan a cabo las familias Maya de Campeche y Yucatán.
Así mismo, en Brasil se estimó pérdidas en 2019 de hasta un billón de abejas de distintas especies (solitarias, sin aguijón y abejas europeas) según un estudio por Castilhos et al. Académicos y activistas señalan la responsabilidad del Estado brasileño al legislar a favor de ampliar la aprobación y registro de plaguicidas en el país (Nunes et al., 2021). Actualmente Brasil es el país con mayor consumo de agrotóxicos en el mundo, que está directamente relacionado al incremento de cultivos genéticamente modificados que se emplean en este país (Mies, 2022).
Cuando mueren las abejas de forma masiva se desatan efectos negativos en cadena. Las plantas que dependen de ellas pueden llegar a producir menos semillas, dificultando su reproducción. Según IPBES (2016) casi el 90% de las plantas silvestres con flores dependen de la polinización mediada por animales. A su vez, cuando mueren las abejas y otros insectos polinizadores, se generan impactos negativos en las cadenas alimentarias al reducirse la disponibilidad de alimento y hábitat para otras especies de animales como aves, anfibios, reptiles, mamíferos y muchos más. En términos amplios, cuando mueren las abejas, también muere la biodiversidad de los ecosistemas.
El declive de los polinizadores, además, tiene un impacto a nivel global en la nutrición humana ya que muchas de las plantas que proveen los alimentos necesarios para una alimentación nutritiva con frutas, vegetales y nueces, son altamente dependientes de la polinización (Smith et al., 2022). La reducción de abejas, baja la disponibilidad y por lo tanto también la accesibilidad a estos alimentos, que se encarecen cada vez más.
En respuesta a este panorama, investigadores y activistas del Colectivo en Defensa de los Polinizadores nos preguntamos ¿qué está pasando con las abejas en Ecuador? El primer ejercicio de acercamiento con apicultores se realizó en 2022 con una encuesta de 20 preguntas, entre ellas ¿En qué años (entre 2010-2022) experimentaron muertes de sus colmenas? ¿Cuántas colmenas ha perdido en total en los últimos 10 años? Las respuestas más impactantes fueron de apicultores quienes perdieron hasta 300 colmenas. Además, encontramos que el año con mayor incidencia de muerte fue el 2021.
Más adelante, el Colectivo se alió con la Sociedad Latinoamericana de Investigación en Abejas (SOLATINA)3. Este consorcio de investigadores realizó la primera encuesta a nivel latinoamericano entre 2016 y 2018 encontrando que, en promedio apicultores y meliponicultores4 perdieron sus colmenas a una tasa de 30.4% en Apis mellifera y 39.6% en abejas sin aguijón (Requier et al., 2024).
Según los investigadores, Latinoamérica es la segunda región con mayor pérdida de abejas después de Estados Unidos. En tercer lugar está Europa. Pero en la publicación no hay datos de Ecuador. Recién en 2023, como Colectivo en Defensa de los Polinizadores participamos en las campañas para encuestar a apicultores y meliponicultores en todo el país. Finalmente, Ecuador fue incluido por primera vez en 2024 en los mapas levantados por el Grupo de Monitoreo de Pérdida de Colonias de Abejas de SOLATINA5.
El Colectivo en Defensa de los Polinizadores también inició un mapeo propio específicamente para registrar los casos de pérdida de colmenas por el uso de agrotóxicos con la aplicación de ciencia ciudadana EpiCollect5. Esta iniciativa fue levantada con el apoyo de estudiantes del Geneva Graduate Institute, a través de la Fundación SWISSAID Ecuador. Desarrollado en 2023, el Proyecto “ECU Polinizadores”6 tiene como objetivo ofrecer una herramienta útil para que las y los apimeliponicultores7 lleven un registro de la muerte de sus abejas cuando existe sospecha de que los agrotóxicos han sido el principal causante. Esto le permitirá al Colectivo apoyar estos casos en la recolección de muestras, análisis y posteriores procesos de incidencia.
Cada año, el Colectivo es notificado de casos de muerte de abejas por el uso de agrotóxicos. En 2024, algunos apicultores y meliponicultores solicitaron apoyo para emprender acciones de incidencia, entre ellos: Antonio Navarrete (9 colmenas de Apis mellifera), Miguel Pupiales (6 colmenas Apis mellifera), Oscar Campos (15 colmenas de abejas sin aguijón Melipona spp.) Las pérdidas mencionadas generaron un impacto a las economías familiares campesinas de entre $900 hasta $4000 en inversión y lucro cesante por la miel y otros productos descartados como propóleo, cera, y otros o que no podrán venderse a futuro. En 2025, uno de los casos que se lograron denunciar oficialmente a las autoridades fue la muerte de 17 colmenas en Saquisilí en un apiario cercano a una florícola.
Uno de los agrotóxicos utilizados en el entorno de los apiarios y meliponarios afectados es “Crystal Scultor” por su nombre comercial, cuyo principio activo es el fipronil, agrotóxico prohibido en varias partes del mundo por su impacto comprobado en las abejas. A raíz de estos incidentes el Colectivo inició un proceso administrativo solicitando la prohibición del fipronil y los neonicotinoides al Comité Nacional de Plaguicidas, que está conformado por Agrocalidad, el Ministerio de Ambiente, el Ministerio de Salud y miembros ocasionales (Agrocalidad, Resolución No. 0173).
Sin embargo, esta solicitud ha sido recibida con muchos peros por parte de las autoridades encargadas. En primer lugar, la solicitud se desestimó por completo por “falta de pruebas científicas” dando a entender que se desestima el testimonio del apicultor o meliponicultor como evidencia válida de un daño a la Naturaleza. En este sentido, Agrocalidad solicita que se ingrese una alerta en su aplicativo móvil y se solicite mediante oficio una inspección para la recolección de muestras. No obstante, apicultores que han atravesado este proceso reportan que las autoridades nunca llegaron o lo hicieron hasta dos semanas después del incidente sin dar una respuesta conclusiva.
Según la especialista técnica en sustancias químicas y desechos peligrosos del Ministerio de Ambiente y Transición Ecológica (MAATE) “no hay suficiente evidencia a nivel nacional” para prohibir el fipronil y los neonicotinoides, alegando insuficiencia en cuanto a la evidencia internacional (comunicación personal, 13 febrero de 2025). Sin embargo, las autoridades competentes tampoco han realizado esfuerzos comprometidos para recoger muestras. Según Agrocalidad (comunicación personal 28 de mayo de 2025), no existe todavía un protocolo oficial de recolección de muestras de abejas muertas y el único caso de muerte de abejas que se ha
registrado fue en 2017 cuya información se perdió tras el daño del dispositivo del técnico encargado (comunicación personal, 28 de mayo de 2025).
El problema de la muerte de abejas por lo entendido, es visto como un tema de sanidad animal, más que una emergencia ambiental o una violación flagrante a los derechos de la Naturaleza, ya que se posiciona el discurso de la “importancia de enseñar a los agricultores a hacer un buen uso” de estas sustancias en vez de buscar alternativas que no generen daños irreparables en la Naturaleza y dependencia biofísica y económica de los y las agricultoras en estas sustancias.
Es necesario que las autoridades reconozcan también, los conocimientos campesinos y ancestrales desde una perspectiva intercultural que revalorice la palabra y experiencia vivida de aquellos apicultores quienes comparten el día a día con sus abejas y saben cuáles son las causas de su deterioro, sin jerarquizar la “prueba científica” por sobre la palabra de la persona o comunidades afectadas.
Tras varias reuniones con las autoridades competentes, conocemos que, ningún caso de muerte de abejas ocurridos en los últimos años han sido registrados y atendidos por las autoridades a excepción de uno cuya información se perdió. Esto creemos, se debe tanto por la falta de protocolos y atención al problema, como por la rigidez a través de la cual se le exige a la persona afectada el peso de la prueba u obligación de demostrar los hechos científicamente, sin mirar la realidad de las personas que trabajan en zonas rurales,de poco acceso a internet y a la información pública para saber cómo navegar estos procesos. El Ecuador necesita, además, una opción alternativa de veeduría ciudadana, donde la recolección y análisis de las muestras se realicen por laboratorios independientes a la institución que regula la aprobación y uso de sustancias tóxicas de uso agrícola en el país.
Casos como los de Francia, donde la sociedad ya había avanzado hacia la prohibición de agrotóxicos para proteger a sus polinizadores, suscitan preguntas sobre el rumbo de la legislación ambiental con el nuevo auge de la extrema derecha en el mundo. En Ecuador, el panorama político tampoco es prometedor con la aprobación de la nueva Ley de Áreas Protegidas y el proyecto de Ley Apícola que se debate actualmente en la asamblea, donde se mercantiliza a la Naturaleza y a la polinización como un servicio más que un derecho de los ecosistemas y comunidades agrícolas.
Aun así, nunca quedan por fuera las acciones ciudadanas que dan aliento a las personas y comunidades comprometidas con la Naturaleza. Una estudiante de veintitrés años, Eléonore Pattery, se ha tomado en sus manos enfrentar a la reintroducción del neonicotinoide acetamiprid en Francia por parte de la Ley Duplomb. A través de una petición ciudadana que superó un millón de firmas en la web de la Asamblea Nacional de Francia hasta el domingo 20 de julio, Pattery junto con miles de ciudadanos franceses exigen la derogación de esta ley (Abadie, 2025). Esto nos demuestra la importancia de la organización social para la defensa de la Naturaleza.
Referencias
Abadie, Vanessa. (2025). Loi Duplomb: qui est Eléonore Pattery, l’étudiante bordelaise à l’origine de la pétition qui cartonne à l’Assemblée nationale ?. Disponible en: https://www.ladepeche.fr/2025/07/21/loi-duplomb-qui-est-eleonore-pattery-letudiante-bordelaise-a-lorigine-de-la-petition-qui-cartonne-a-lassemblee-nationale-12836650.php
Agrocalidad (2012). Resolución No. 0173 (Se expide la norma complementaria para facilitar la aplicación de la decisión 436 de la Comunidad Andina relativa al registro, control de plaguicidas químicos de uso agrícola y con sus respectivos anexos). Disponible en: https://www.controlsanitario.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2014/04/RESOLUCI%C3%93N%C2%A0-0173.pdf
Castilhos, D., Bergamo, G. C., Gramacho, K. P., & Gonçalves, L. S. (2019). Bee colony losses in Brazil: a 5-year online survey. Apidologie, 50(3), 263–272. DOI: 10.1007/s13592-019-00642-7
Grüter, Cristoph. (2020). Fascinating Life Sciences: Stingless Bees. Their Behaviour, Ecology and Evolution. Springer Nature Switzerland. https://doi.org/10.1007/978-3-030-60090-7
IPBES. (2016). Press Release: Pollinators Vital to our Food Supply Under Threat. Disponible en: https://www.ipbes.net/article/press-release-pollinators-vital-our-food-supply-under-threat
La Jornada. (2025). Colectivos piden proteger abejas al evitar el uso de agrotóxicos en Campeche.
Mies Bombardi, Larissa. (2022). Brazil: more cultivation, more pesticides, more exports. Pesticide Atlas 2022. Disponible en: https://eu.boell.org/en/PesticideAtlas-Brazil#:~:text=Pesticide%20Atlas%202022,tonnes%20were%20sold%20in%202018.
Nunes, A. Schmitz, C y Maraschin, M. (2021). Influence of recent Brazilian policy and legislation on increasing bee mortality. Research, Society and Development, 10(4), DOI: http://dx.doi.org/10.33448/rsd-v10i4.14157
Requier, F., Leyton, M.S., Morales, C.L. et al. (2024). First large-scale study reveals important losses of managed honey bee and stingless bee colonies in Latin America. Sci Rep. 14. DOI: 10.1038/s41598-024-59513-6
Sarnoff, Leah. (2025). Honey bee colonies could face 70% losses in 2025, impacting agriculture. Disponible en: https://abcnews.go.com/US/honey-bee-colonies-face-70-losses-2025-impacting/story?id=120191720#:~:text=%60%60I%20don’t%20want%20to%20be%20a%20fearmonger%2C,in%20a%20press%20release%20accompanying%20the%20research.
Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales. (2024). Analizan impacto por uso de plaguicidas en abejas y alternativas para evitar su uso. Comunicado de prensa, Ciudad de México 30 de abril de 2024. Disponible en: https://www.gob.mx/semarnat/prensa/analizan-impacto-por-uso-de-plaguicidas-en-abejas-y-alternativas-para-evitar-su-uso?state=published