Reseña de un artículo publicado en Science Advances
Por Naturaleza con Derechos
Los efectos de la sociedad capitalista en los ecosistemas naturales de la Tierra son ahora más generalizados que nunca, con amenazas como la pérdida de hábitat, el cambio climático, las especies invasoras, la contaminación y la explotación que amenazan con la extinción a más de un millón de especies.
El problema se complejiza puesto que un 80% de las especies a nivel mundial están expuestas a más de una amenaza simultáneamente. Las amenazas múltiples pueden interactuar de maneras complejas y no lineales, y sus efectos acumulativos pueden ser mayores (efectos sinérgicos) o menores (efectos antagónicos) que la suma de sus efectos individuales (efectos aditivos).
Las interacciones sinérgicas son de especial importancia para la ecología y la conservación, ya que tienen el potencial de acelerar aún más la pérdida de biodiversidad al amplificar los impactos de múltiples amenazas.
Del mismo modo, las interacciones antagónicas corren el riesgo de aumentar el impacto de las demás amenazas si las acciones de gestión se centran en la mitigación de una sola amenaza implicada en el antagonismo.
Por lo tanto, identificar la prevalencia de interacciones sinérgicas, antagónicas o aditivas es fundamental para para evaluar los verdaderos impactos del cambio global en la biodiversidad.
Un estudio científico reciente realizado por un equipo multidisciplinario de varias universidades europeas muestra que la información sobre las amenazas a las poblaciones de la vida silvestre puede proporcionar una estimación más precisa de las tendencias de la biodiversidad y orientar los enfoques para revertir su declive. Los científicos cuantificaron las tendencias de las poblaciones expuestas a amenazas únicas y múltiples que interactúan con las poblaciones de vertebrados a escala global. Las amenazas se clasificaron en seis categorías generales: explotación, pérdida de hábitat, enfermedades, contaminación, cambio climático o especies invasoras.
Se examinó 3129 series temporales de poblaciones de vertebrados a nivel mundial con exposición documentada a amenazas únicas y múltiples.
Se encontró que, en las poblaciones afectadas únicamente por la pérdida o explotación del hábitat no presentan las disminuciones más pronunciadas; en cambio, las enfermedades, las especies invasoras, la contaminación y el cambio climático se asocian con disminuciones más rápidas.
Las amenazas interactivas contribuyen más a las disminuciones poblacionales que la variación temporal o espacial. Los análisis contrafactuales revelan que mitigar múltiples amenazas es esencial para lograr tendencias no negativas en las poblaciones de vertebrados y detener la pérdida de biodiversidad.
Fuente:
Capdevila et al (2026). Halting predicted vertebrate declines requires tackling multiple drivers of biodiversity loss. Sci. Adv. 12, eadx7973 (2026)